jueves, 24 de enero de 2013

Gracias


(Hoy lei esto en el facebook y me gustó tanto que quise compartirlo, casi igual solo cambiando unas pocas palabras)
Hola, después de tanto tiempo que juré no volver a hablarte o escribirte aquí me encuentro, escribiéndote esto y dándome cuenta que aún me tiembla el pulso al pensar en ti. Pero el motivo no es el mismo que el de otros. No te escribo para decir que aún te amo ni para decir todo el rencor que te guardo, porque sinceramente ya no siento ninguna de esas dos cosas.

Quería expresarte lo que sentí al saber de ti. ¡En aquel instante me quedé helada! y solo se me cruzó por mi cabeza una palabra... ¡Gracias!

Gracias por haberme hecho esta persona que soy ahora. Por haberme hecho más segura, más inteligente, más sensible... Menos inocente. Gracias por haberme enseñado que los cuentos de amor de princesas y príncipes son solo eso, cuentos.

Me enseñaste que en la vida hay personas buenas, pero también personas malas que se disfrazan de buenas. Gracias por haberme enseñado que decir te amo, no son palabras sagradas, que son palabras que cualquiera puede decir, pero no todos podemos sentir.
Me enseñaste a que por más que yo le abra a alguien las puertas de mi corazón, de mi alma, de mis pensamientos, secretos, mi vida, no significa que lo hagan conmigo.
Gracias por haberme dicho que me amabas, que nunca me engañaste, que yo era la mujer de tú vida con la que querías tener hijos... En fin, gracias por tantas mentiras. Aprendí a ya no enamorarme de palabras sino de hechos. Gracias por todas las veces que me culpaste por nuestra relación.

Ahora sé que yo hice todo lo que estaba a mi alcance por buscar lo mejor para todos y creo que lo logré. Mirando atrás, puedo decir que el año pasado me trajo más cosas malas que buenas pero también fue el año que más crecí. Me di cuenta de lo mucho que me desvalorizaba y lo mucho que me desvalorizaron... Y ya no soy aquella chica inocente que se creía todo lo que le decían.

Ahora que te pienso ya no veo a aquel chico dulce del que hace un año me enamoré... Ahroa solo veo un gran vacío y me di cuenta de que estaba enamorada de una ilusión, de una mentira, de un cuento, de una máscara. Pero no te culpo por eso, al contrario, te agradezco porque la desilusión me genera más ganas de conocer a una persona verdadera que me devuelva todo lo que yo le doy, sin tantas palabras y con más hechos.

Creo que ya te dije todo lo que senti realmente necesitaba desahogarme, espero no haber sido mucha molestia. Finalmente gracias por haber sido el mayor error y la mejor lección. Tantas lágrimas no fueron en vano.

domingo, 20 de enero de 2013

Daylight


Dawn

Ante aquella visión perfecta de aquel paisaje de ensueño, el frío de la mañana, el lago, la inmensidad, recordaba pedazos de aquella noche. Nunca antes había sentido nada igual. Acostados sin tocarse pero casi rozando el pelo, apenas se sentía la respiración de ninguno de los dos pero era extraño como parecía que notaba su mirada. No sabría expresar esa sensación, en aquel momento, pero era intenso, como si nunca antes hubiera experimentado nada tan real y quisiera alargar ese momento, en el que en cualquier momento alguno de los dos daría un pequeño movimiento diera paso a algo más. Ella giró levemente la cabeza y él al instante hudió su nariz en su pelo inspirando fuerte recorriendola con un brazo casi inmovilizandola. Ella cerró los ojos, inspiró y se desembocó su corazón y ahí los dos se saborearon lenta y tranquilamente, deliciosamente.
Volviendo al momento casi parecía que todo hubiera sido un sueño tan perfecto, tan maravilloso. No podía dejar de pensar en como podía ser que un momento así pudiera ser algo solo puntual. Algo que se quedó ahí como algo tan bonito, tan intenso que había que guardarlo en un frasco bien cerrado para que nunca se olvidara y permaneciera para siempre tan intacto que se pudiera revivir eternamente.

viernes, 4 de enero de 2013

Confianza ciega


La había traido ahí con una venda de seda negra tapandole los ojos y con las palabras "Confia en mi". Sentía un poco de miedo, pero la realidad es que estaba intrigaba de una manera muy desconcertante. Fueron en coche en silencio. Cuando paró le cogió la mano y la guió hasta bajar por unas escaleras donde la desnudo lentamente pero sin ni siquiera rozarla notó el roce del cuero en el cuello y el frío de algo en la espalda que supo o intuyó que era una cadena y le quitó la venda dejándola ahí sola. En la oscuridad de una habitación que desconocía y con el único sonido de su respiración y los latidos del corazón casi audibles.