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Cuando menos lo esperes

Es complicado el amor y aún más encontrarlo. A veces cometemos el error de estando dolidos buscamos esa paz, esa calma que nos ofrezca alguien con una caricia o con una palabra amable. Alguien que nos ayude a sentir un poco de descanso de todo eso que nos atormenta. Así que aun a pesar de saber que quizás no sea lo que más nos conviene buscamos y buscamos algo que no sea lo mejor que nos convenga. Y no porque no sea bueno, quizás no tenga nada que ver con el momento, si no con nosotros mismos por estar en un estado de debilidad y vulnerabilidad. Momentos en los que por estar heridos nos ponemos barreras con las que dificultamos a los demás el conocernos.
Aún así, a pesar de todo, soy de las que cree que no es más una situación, ni un estado, ni estar o no abiertos a los demás... Si no depende de la persona correcta. Cuando aparece alguien que nos cambia la visión de las cosas, que solo con una mirada consigue llegar donde nadie antes había llegado. Entonces, después de buscar y buscar quizás para tener un consuelo y sentir que no sirve de nada más que tener aún más vacío es mejor pararse porque no se trata de buscar si no que lo que el amor aparece sin más, cuando menos te lo esperas.
Así que cualquier día aparecerá todo eso que más anhelamos, eso que tanto necesitamos, esa mano, esa caricia, esa mirada, ese abrazo. Esa persona que responde a nuestros deseos y que haga que olvidemos todo lo malo y solo nos queden las ganas de vivirlo. Hasta entonces soñaré.

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