martes, 5 de enero de 2016

Existes?


He empezado el año necesitándote. No sé bien como es posible añorarte sin ni siquiera conocerte, sin saber si en realidad existes. Quizás solo es un espejismo y me esté engañando a mi misma, dañándome con este pensamiento, pero no puedo negar lo evidente y es que me haces falta en estos días.
Siento este vacío dentro, como si tuviera un gran hueco del que necesitara de ti para llenarlo. Ando necesitando tu calor, tus abrazos, tu presencia.
Soy una persona capaz, o eso creo. He podido comprobar que puedo valerme por mí misma y estar sola, pero me haces falta.
Hace tiempo tengo esa duda de si tu también te sientes como yo. Si me esperas o si me has buscado. De si por la noche en la oscuridad y el silencio, te desvelas anhelando mi presencia en tu cama. Porque yo sí. Estoy impaciente por conocerte, teniendo estas ganas locas por verte.
Pero sabes? No tengo prisa aunque pueda ser contradictorio. Ojalá te conociera mañana, pero tengo esa calma de saber que las cosas buenas se toman su tiempo y que no voy a aceptar cualquier cosa, porque eres lo único que quiero, a ti.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Has de vivir


Vuelvo a escribir tras medio año desaparecida. Este artículo me ha parecido maravilloso y perfecto para esta foto. Así que aquí lo pego identificando esta imagen con estas maravillosas palabras.


"Sucedió hace apenas treinta horas en una mesa frente a Gràcia, en la indescriptible sala de Moments —frente a nosotros, un padre con su hija (¿seis años?), él le explicaba los platos, ella atendía con los ojos muy abiertos, inmensos ojos. Aislados del resto del universo, nada existía más allá de la isla que era su mesa. Nada más. Nada menos.
No tengo hijas, pero sí un folio en blanco. Aquí va una carta para ella, para ti —ojalá un día la leas:
Viaja, viaja sin descanso. Viaja sola y acompañada, en familia y enamorada (no existe nada mejor) viaja con amigos y también —por qué no, con un amante, viaja en primera pero también en apestosos trenes regionales. Tienes que conocer La Mamounia y ver caer el atardecer en la terraza del Fortuny, con un Bellini en la mano (yo me encargaré de esto).Viajar es la única cura (bueno, y unos cuantos libros) que he conocido contra la estupidez.
No acumules trastos, no tengas dos armarios, no pierdas el tiempo soñando con un vestidor. Sólo son cosas, no te definen. Y quizá esta sea la lección más difícil de aprender (a mi me costó toda una vida). Las cosas sólo son cosas: no tengas miedo a deshacerte de ellas, a lo único que has de tener miedo es a no acumular calambres.
No te midas, no dejes cosas por decir, saca la mierda —ya— de la alfombra. Aún no lo ves, pero la vida es jodidamente corta, un día medirás tu vida por las cosas que no hiciste. Ojalá te salgan las cuentas.
Paga tus deudas, aprende a decir no (es lo que diferencia a un tarugo de un Rey) recuerda siempre que nadie te debe nada. Sé fiel. A tu pareja, a tus valores, a tu gente y (también) a ti misma. Esa fidelidad inquebrantable es la única vía que yo he conocido para dormir bien por las noches. Y qué placer, qué importante es dormir bien por las noches.
Lo de la sangre —por mucho que a tu padre le fascine El Padrino, es una soberana gilipollez. Tu familia es tu gente, y tu gente son los que se partirían la cara por ti, en cualquier situación. Nada vale tanto como un buen amigo. Nada.
Bebe vino, aprende a comer, cocina para otros. Tienes que probar el rodaballo de Elkano, la cocina de Ángel León y la elegancia de Quique Dacosta; las locuras de David Muñoz y la esencialidad de Josean Alija. Caerte en los baches de Cádiz y recorrer las tabernas de la Calle Laurel, patear las calles de Lo Viejo en Donosti y fondear la ría de Vigo. Michel Bras en Laguiole, De Kas en Amsterdam, las tabernas de Shibuya y las barras en el Soho. Come, siempre que puedas, frente al mar. Todo es más fácil frente al mar.
Dedica tu vida a los animales. Cada minuto perdido con ellos valdrá un millón de veces más que muchas de las personas que habitarán tus días.
Es inevitable: la música será tu vida. Escucha lo que sea que escuches —no hagas caso a los carcas, pero haz hueco para Chet Baker, Coltrane, Morricone, Dylan, Miles Davis, Mozart y los Smiths. No hagas puto caso a los infelices que te digan (lo harán, créeme) que no hay que escuchar esto o lo otro. Si te emociona, me sirve.
El cine, el cine —ya lo sabes, fue el mejor diván que pudo tener tu padre: una sala oscura, el silencio, unos títulos de crédito. Las veremos juntos, pero aquí te dejo una letanía: Rojo, Amour, La última noche, Cuentos de la luna pálida de agosto, Chihiro, El Gatopardo, Fresas Salvajes, Nelly y el sr. Arnaud, Los Puentes de Madison, Dublineses, Hannah y sus hermanas, Dersu Uzala, El Río, Tierras de Penumbra, Big Fish, todo Wilder, todo Hitchcock, todo Pixar, todo Buñuel, todo Erice, todo Kubrick. Y claro, aquella pequeña obsesión de tu viejo.
Escribe, escribe sin descanso. No esperes un tema, ni una excusa ni un trabajo: sencillamente escribe. Créeme, todo es más fácil cuando lo ves sobre el papel. Lee hasta que se te caigan los párpados, no lo dejes cuando la vida te reclame horarios (lo hacen tantos…) que leer no sea un recuerdo de tu juventud, que sea una necesidad, una sed: No hay otro camino, y nunca lo hubo.
No es lo que miras, es cómo lo miras. Aprende a mirar. Y a mirar se aprende mirando: exposiciones, calles, vidas, cafés, lienzos, amaneceres y portazos. Un pequeño truco: cuatro ojos ven más que dos.
Aprende a sobrevivir («Quien resiste, gana» en la tumba de Cela) pero que nunca sea suficiente: has de vivir.
Te van a hacer daño (es inevitable) pero te levantarás. Yo estaré ahí, ayudándote un millón de veces. No pretendo que no caigas, tan sólo que aprendas una lección —por pequeña que sea, tras cada caída. Esas lecciones serán tu tesoro.
Date entera.
Y por lo que más quieras, nunca te vendas."
http://blogs.revistagq.com/nadaimporta/2014/04/no-te-vendas/

miércoles, 7 de enero de 2015

Más vale tarde...

Está felicitación de navidad me temo que llega un poco tarde... pero más vale tarde que nunca. Una cosa que me define es que hago las cosas cuando me apetece y no me fuerzo a escribir si no puedo. Esta vez me pasó que pensé que durante estos días tendría más tiempo pero al final me han pasado las navidades en un abrir y cerrar de ojos y sin aburrirme en ningún momento.
Para escribir necesito un momento de tranquilidad para concentrarme en lo que quiero decir y si no es así no puedo ponerme a ello. Pero aquí estamos, hoy, 7 de enero de 2015 y voy al grano...
Primero de todo decir que espero que hayáis pasado unas agradables navidades en familia o como mínimo que hayas disfrutado de ellas. Para aquellos que no os gusta la navidad, almenos habréis tenido días libres que disfrutar así que seguro que algo positivo habremos sacado cada uno de nosotros de estos días.
Por otro lado deciros que... FELIZ AÑO NUEVO!
Para muchos el echo de que sea un nuevo año no cambia nada. Y en general suele ser así. Pero si es cierto que un nuevo año a veces puede sentirse como una nueva oportunidad, como el empezar de 0, con un sin fin de nuevas posibillidades y con la ilusión de descubrir que nuevas experiencias nos tendrá preparados este año. Y así es como lo veo yo.
Estos días en los que te pones a valorar las cosas que tienes en tu vida y hay un momento en el que abres los ojos. Me sentí egoista quejándome de pasar una mala racha, de tener decepciones y en realidad, analizando mi vida, siento que soy afortunada.
Me siento agradecida de lo que tengo, que es mucho. Siento que no puedo pedir más. Que podría tener un mejor trabajo? Sí. Que quisiera tener más dinero? Por supuesto... Que sería maravilloso tener un hombre con el que tuviera un compañero con quién apoyarme y compartir todo? Como no... Pero muchas de esas cosas son secundarias. Me siento afortunada por estar fuerte y tener una edad envidiable. Me siento afortunada por tener gente que se preocupa por mí y por la que yo me preocupo. Y me siento afortunada por tener una vida por delante que aprovechar. Así que, sin dejar de retarme a mi misma, valoraré más todo aquello que tengo en mi vida que no es poco.
Desearos a todos un año bueno. Un año que os traiga sonrisas, experiencias, alguna de aquellas cosas que deseáis. Espero seguir compartiendo pequeños pedacitos de mí en este blog. Gracias por seguir aquí. Abrazos y besos por mil!

domingo, 14 de diciembre de 2014

Cobijo

Se puede ser más irracional cuando se trata del amor? El corazón no atiende a razones.
He intentado desde hace mucho tiempo enterrar este tema y no agobiar a los que tengo cerca siempre con lo mismo. Supe desde un principio a lo que me atenía y aún así quise arriesgarme por lo que me hacía sentir.  Pero a partir de cierto punto en el que ves que nada va a cambiar, que ya no tiene sentido ir tras algo que apenas aporta pequeñas alegrías. Y he podido ser muy cargante con ello, repetitiva. Siempre teniendole en mi boca... me he sentido la persona más pesada del mundo, pero realmente no podía evitarlo y no puedo.
He querido ser fuerte y justo hoy siento que todo me supera. Me siento idiota. Siento que soy estúpida por albergar un poco de esperanza y creer que podría con ello pero no puedo.
Quise ser comprensiva, paciente... Lo peor de todo es que por mucho que siempre me prometo que la próxima vez seré más inteligente, que no me rebajaré... siempre acabo haciéndolo. Iba prevenida y aún así caí peor que nunca.
No estoy pidiendo consejos... únicamente necesitaba desahogarme, pedir solo que sigáis ahí... necesito abrazos, apoyo, distracciones... y dejar esto atrás. Ni siquiera soy lo suficiente fuerte para decir que no volveré a caer porque aunque resulte absurdo siento algo muy intenso y es lo que me engancha a una historia que no es correspondida... no de la misma manera.
Por lo tanto sé que muchas veces no me entenderéis, que haré cosas sin sentido. Otras estaré más callada que de costumbre o estaré desaparecida. Perdón por no ser siempre coherente... por rallaros constantemente con este tema... a pesar de sonar pesimista prometo que una parte de mi sabe que esto solo es una mala racha y que todo pasa. Voy a terminar con una frase algo empalagosa... pero que me da positivismo: "Todo va a salir bien y si no es que todavía no es el final".

lunes, 20 de octubre de 2014

Silence


 Le rompía ese silencio. Sentía como algo la arañaba justo en lo más profundo. La soledad a veces podía resultar amenazadora, sus propios pensamientos la atormentaban recordando como le soltó todos sus sentimientos, todos sus miedos, su sufrimiento a su causa. No le pidió nada porque sabía que no se trataba de pedir, porque el amor no se pide, se entrega y ella se entregó de la manera más honesta y sincera y no esperó nada a cambio. 
No, no lo esperó, pero si soñó con ello tantas veces que no sería capaz de enumerarlo. Fantaseo con ello muchas noches en la penumbra de su habitación con el corazón hecho un puño porque sabía que ese hombre era inalcanzable, almenos para ella. 
Y ahí sola en la distancia le dijo que no soportaba su apaciguada indiferencia. Le rompía el corazón y era mejor decirle adios. Porque había intentado dejarle el trabajo sucio a él, que la liberara de todo eso siendo él quién la dejara... pero nunca lo hizo. 
No quería plantearse si fue un acto egoista, si sencillamente quería mantenerla ahí a la espera de que algún día la viera de verdad o se acordara de que seguía en el mismo sitio de siempre. O si por otro lado era que era su manera de hacer las cosas, a veces no hay que buscarle una explicación oculta, las cosas son como parece desde un principio.
Así que tuvo que ser valiente. Una parte de ella se sintió cobarde. Rindiéndose. Pero para ganar a veces hay que dejar algunas cosas atrás. A veces hay que perder y ella necesitaba volver a perder. El futuro no estaba claro, con cada caída le era inevitable romperse un poco más que la vez anterior preguntándose si el mañana le depararía algo bueno. 
Ahora se sentía superada por todo aquello y aún así le quedaba una chispa de esperanza. Una pequeña ilusión de que algún día todo sería distinto. 


"Beethovens' Silence" by Ernesto Cotazar.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Previsible

No soy ingenua, no tanto como pueda parecer. Veía venir su golpe desde hacía tiempo y aún así quise vivirle porque para mi él era como el aliento, como el latido.
Se veía venir y aún así duele de una manera insoportable. Pero el mundo sigue girando, seguirán habiendo mañanas, seguirá la vida su curso como ha hecho hasta ahora. Con una cicratiz más y con un tatuaje que no podré borrar.
Quisiera decir que tengo la lección bien aprendida pero en cosas del amor nunca puedes decir nunca más...


domingo, 14 de septiembre de 2014

La vida es el ahora



Llevo varios días pensando en algo. En cuanto nos gusta quejarnos, en cuanto nos gusta ver el lado negativo de las cosas. Estamos rodeados de odios, de envidias, de desperdiciarlo todo.
Me paso los días observando constantemente a la gente, en mi vida diaria en las redes sociales, en cualquier parte y siempre es lo mismo. Gente que ve pasando la vida y nunca le parece suficiente, no es lo que creían que iba a ser. Se ven envejeciendo envueltos de mentiras, de fingir ser quienes no son y hacer aquello que no les apetece en vez de ser egoístas y escaparse a las islas paradisiacas a perderse de todo y todos.
Y me parece terrible. Es eso la vida? Estar siempre pensando en aquello que queremos hacer y no podemos?
Tengo clara una cosa y es que cada uno sabe sus propios problemas. Nadie puede opinar sobre la vida de los demás porque sencillamente no estamos en ella.
También he de ser sincera y decir que a mí también me encanta quejarme. Lo reconozco. Siempre estoy dando la vuelta a todo. Que si el trabajo, que si mi no casa, mi no pareja, mi falta de viajar… en fin… sí, siempre es tan fácil encontrar aquellas carencias de nuestra vida…
Pero se me pasa por la cabeza ya desde hace tiempo algo que estoy madurando poco a poco. El ser feliz con lo que tengo. La vida es ahora, lo que está pasando ahora. No podemos estar esperando que pase algo que la cambie. Quizás no cambie nunca… Y lo más terrorífico,… quizás se acabe en un instante… mañana o de aquí unos meses. Puede parecer un pensamiento negativo… pero no lo es.
Pienso que el vivir teniendo presente que la vida es efímera, que se nos está escapando de las manos y que seguro solo tenemos este momento hace que la vivamos de una manera distinta. Seamos conscientes de nuestro alrededor, saboreemos la vida tal cual es.
Muchos ante vuestros problemas me diréis que no es tan sencillo… y como he dicho no puedo ponerme en la piel de los demás, a entender sus problemas para pasar el mes, a encontrar trabajo, a superar enfermedades o la pérdida de un ser querido… etc…
Hay situaciones que escapan al alcance de nuestras manos pero abracémonos a cualquier cosa para seguir adelante. A ver que tenemos cosas maravillosas, a lo que nos brinda la naturaleza. El espectáculo de las nubes, a la lluvia, a los atardeceres.  Todo en sí es un milagro así que aprovechemos ese milagro, el ahora. La vida puede ser maravillosa.